20 años probando dietas y volviendo siempre al punto de partida
Llegó a los 42 cargada de mitos sobre lo que podía y lo que no podía comer. Había probado muchas estrategias, pero ninguna se sostenía en el tiempo.
Dejó atrás las dietas restrictivas y aprendió a alimentarse de forma flexible y personalizada. Hoy mantiene sus resultados sin vivir a dieta y sin miedo a recuperar lo perdido.
No se trataba de bajar, sino de aprender a mantenerlo.


